Lincoln, Unionista, Padre de la Patria, Lider de la Democracia: Optimus & Maximus

(Adaptado de Doris Kearns Goodwin, “Team of Rivals”, The Political Genius of Abraham Lincoln. New York, 2005. Simon & Schuster ( 916 págs.)

Lincoln fue para muchos la persona más sabia y buena que habían conocido. Con su sombrero alto de copa pasaba de los 2 metros. Era bastante desgarbado y de movimientos un poco raros como si le faltase aceite. A caballo, su larga figura y cierto desaliño podían resultar hasta grotescos. Su cara, poco agraciada y “triste”. En mi barrio hubieran dicho que era un “desgalichado”. 

Nació en una cabaña de troncos y pasó la infancia en los bosques de Kentucky e Indiana, trabajando en el trozo de tierra que su padre había podido limpiar. Su madre murió cuando él tenía 9 años pero le enseñó a leer, ortografía y principios de vida. En total, tuvo menos de un año en la escuela rural donde tampoco se exigía una cualificación a los maestros. Leía todo lo que podía conseguir, pidiendo libros a los vecinos. 

A diario pasaban por la pobre granja donde vivió hasta los 7 años, caravanas de colonizadores camino del Noroeste, lo que le permitió escuchar miles de historias que le sirvieron luego para ilustrar y convencer sobre asuntos complejos. Y para conectar como nadie con la gente. 

Miles de hombres dejaban atrás las aldeas buscando oportunidades distintas de las conseguidas por sus padres. Se creaban cientos de pueblos y ciudades que necesitaban caminos, puentes y canales para llevar productos al mercado más allá de una economía de subsistencia. 

Como escribió Tocqueville, “abolidos los privilegios y descalificaciones de clase por la Revolución, la idea de progreso viene naturalmente a la mente del hombre… y todos quieren abandonar su anterior posición social. La ambición se hace un sentimiento universal”.

En un país inmenso, poco colonizado y lleno de riqueza sin explorar, era muy rara la persona que no trabajase. En un ambiente semisalvaje donde el trabajo físico era esencial para la supervivencia, la afición a la lectura se veía como algo raro, indicio de flojera o vagancia. 

Lincoln se dio cuenta pronto de que no era tonto y tenía más motivación que muchos. Cuando su padre le puso a trabajar para varios vecinos ayudando a pagar las deudas de la familia, vio que su desarrollo personal estaba fuera y en abril 1837 a los 22 años, se fue a New Salem, Illinois. Allí trabajó “para mantener juntos el cuerpo y el alma”. Por la noche, leía la Biblia, Shakespeare, gramática, poesía, periódicos, elocución, geometría, trigonometría y Leyes.  

En un país nuevo donde la libertad y el autogobierno dominaban todos los niveles desde la aldea hasta la capital de la nación, la política era una pasión absorbente y universal. Los candidatos se desplazaban a caballo por su distrito, a través de amplios espacios libres. Las reuniones políticas “cuerpo a cuerpo” con los ciudadanos en la tienda del pueblo, un ambiente que no conviene al zascandil que sí encuentra sitio en listas cerradas. Con sólo seis meses en New Salem, Lincoln se presentó a las elecciones a la legislatura del estado. Perdió.

A los 25 años, pasó a Springfield. Como abogado del Octavo Circuito Judicial en Illinois viajaba durante varios meses durmiendo con colegas y el juez en la misma habitación de pensión o en la misma cama. El comienzo de las sesiones en una ciudad era un gran acontecimiento social donde ponerse las mejores galas. El público llenaba la sala asistiendo con el mayor interés a una gran variedad de juicios. Algunos consideraban a Lincoln un “paleto”, inadecuado para participar en litigios importantes pero era íntegro, muy ingenioso, divertido y sabía convencer al jurado.

En ese mismo año, conocidos en su actividad privada su carácter, rectitud, generosidad, buen juicio y por su oratoria, fue elegido y reelegido para cuatro legislaturas en el estado. 

La propuesta principal de Lincoln para Illinois fueron las Mejoras, como el desarrollo de vías de comunicación. Desde su honestidad, era abolicionista moderado y defensor de la libertad.  

En un discurso a jóvenes dijo (con 28 años): “Nos encontramos en la posesión pacífica de la mejor parte de la Tierra en cuanto a extensión del territorio, fertilidad del suelo y salubridad del clima. Los padres fundadores han construido un gobierno más favorable a la libertad que cualquier otro que la historia de tiempos anteriores nos dice”.

Durante sus ocho años en la legislatura del estado, Lincoln se implicó en todos los aspectos del proceso político, trabajando para conseguir votantes para los candidatos de su partido en los distintos precintos electorales. Se dio cuenta de que organizar la maquinaria del partido para la captación de votos era tan importante como la presentación de la ideología de la plataforma.

Su campaña de 1840 dividió la organización del partido en tres niveles de mando: El capitán de condado sería responsable de obtener una lista para cada precinto con todos los que hubieran votado por el partido anteriormente. El capitán de precinto dividiría la lista en Secciones de diez que residen cerca. El capitán de sección sería responsable de ver cara a cara a cada votante de su sección y de obtener su compromiso de ir a votar por el partido lo más temprano posible el día de las elecciones.

Ese mismo año, participó en la organización de la campaña presidencial con objeto de llevar a votar a todos los votantes del partido en todo el estado. Cada condado sería dividido en pequeños distritos, cada uno responsable de hacer “una lista perfecta” de todos los votantes,  designando qué nombres eran probables votantes del partido, según su conducta anterior y cuáles eran dudosos. Los comités de cada distrito se encargarían de observar a éstos últimos y de vez en cuando hacer que les hablaran “aquéllos en quienes tengan mayor confianza”. Los comités tendrían que someter informes mensuales al Comité Central del estado para tener una descripción exacta de los votantes de cada condado antes del día de las elecciones. Entonces se enviaría a trabajadores del partido para recoger sistemáticamente  a los votantes del partido para “llevarles” a que depositen su voto. Su plan, tan meticuloso como cualquier esfuerzo moderno para “sacar el voto” no olvidó la necesidad de solicitar fondos para apoyar el esfuerzo. Pidió a cada condado enviar 50 ó cien dólares para “suscribir a un periódico “dedicado exclusivamente a la gran causa en la que estamos comprometidos”.

En la mente de Lincoln, el test fundamental de una democracia era su capacidad para “elevar la condición de los hombres, para levantar los pesos artificiales de todos los hombros, para limpiar los caminos para que todos puedan perseguir cualquier propósito laudable en la vida”. Estaba comprometido con pasión por el ideal de que “todos los hombres deberían recibir una completa, buena y cada vez mayor recompensa por sus trabajos de modo que pudieran tener la oportunidad de elevarse en la vida”. El desarrollo económico proporcionaba la base para que “todos los americanos pudieran tener un comienzo libre de restricciones y una oportunidad igual en la carrera de la vida.”

En un Illinois conservador, con muchos ciudadanos provenientes del Sur, Lincoln se iba quedando fuera de juego. La Asamblea votó por 77-6 “desaprobamos de la forma más alta la formación de sociedades abolicionistas”, consideramos “sagrado” el “derecho de propiedad de esclavos” y creemos que “el Gobierno General no puede abolir la esclavitud en el Distrito de Columbia, contra el consentimiento de los ciudadanos.” Lincoln fue uno de los 6 disidentes. Proclamó además que “la institución de la esclavitud se funda en la injusticia y en la mala política”. Siempre creyó que “si la esclavitud no está mal, nada está mal”. 

En 1837, una fuerte recesión alcanzó Illinois y la opinión pública se movió para cortar el flujo de fondos para continuar las obras del canal y otras vías de comunicación que Lincoln había promovido. Así, quedó como uno de los culpables de haber agravado el desastre fiscal del estado y aunque ganó de nuevo en 1840, obtuvo los peores resultados desde su primera elección. Resolvió no volver a presentarse al terminar la legislatura.

A diferencia de otros presidentes, Lincoln nunca se encontró cómodo en la conversación con mujeres ni tampoco en la correspondencia, “un asunto que no entiendo”, Después de la enfermedad y muerte de su muy querida novia, Ann, Lincoln sufrió un duro golpe. 

Un año más tarde, en 1836, cortejó a Mary Owens pese a que no le gustó al verla de nuevo desde que se conocieron años atrás. Llegó hasta el punto de proponerla en matrimonio aunque lo hizo con una carta que podría haber servido igualmente para explicar por qué sería mejor que Mary dijese no. Resolvió entonces no volver a pensar en matrimonio.

Pero año y medio más tarde, se comprometió con Mary Todd, su polo opuesto en lo físico, temperamental y emocional, según sus familias y amigos. A medida que se acercaba la fecha de la boda, surgieron fuertes dudas en los dos y Lincoln pidió a su gran amigo Speed que le entregara a Mary su carta rompiendo el compromiso. Speed le dijo que esto no se debía decir por escrito. Lincoln entonces perdió los nervios ante las lágrimas de Mary y el compromiso se renovó por un tiempo. Lincoln tuvo que volver a romper el compromiso y este segundo encuentro le dejó devastado tanto por haber herido a Mary como por haber tenido su “capacidad para mantener sus resoluciones una vez adoptadas… como la única o al menos la principal gema de mi carácter.”

En Enero de 1841, Speed vendió la tienda en cuyo piso superior vivía también Lincoln y anunció su regreso a su plantación en Kentucky. Así, roto su compromiso de boda, perdidos el apoyo de su amigo Speed y su reputación política por el colapso de los proyectos de mejora en el estado, Lincoln cayó en un estado que veinte años antes Goya reflejó en sus Pinturas Negras. Dejó de ir a la legislatura y se retiró de la vida social. Para sus amigos, llevaba el camino del suicidio. Según Speed, “Lincoln se volvió loco, tuvo que retirar navajas, cuchillos y cualquier cosa peligrosa de su habitación. Fue terrible”. En ese invierno, Lincoln sufrió lo que sólo él podía experimentar: “Si lo que siento se pudiera distribuir por igual entre toda la humanidad, no habría ni una cara jovial en toda la Tierra”.

En el punto más bajo, Speed le advirtió que si no se recuperaba, ciertamente moriría. En una conversación que ambos recordarían de por vida, Lincoln le dijo que estaría más que dispuesto a morir  pero que “no había hecho nada para que nadie se acordase de que había vivido… que vincular su nombre con algo que redundase en el interés de otro ser humano es por lo que deseaba vivir.”

Movido por su convicción, fuerza de voluntad y aguante, se fue recuperando de su depresión. Le dijo a Speed más tarde que en tiempos de ansiedad es crítico “evitar estar ocioso”, que “estar ocupado y tener conversaciones con amigos” es necesario para dar a la mente “descanso de esa intensidad de pensamiento que a veces viste la idea más dulce como raída y la convierte en la amargura de la muerte.” Volvió a la legislatura y a su trabajo como abogado. En verano, visitó a su amigo Speed durante un mes. 

En Febrero dio un elocuente discurso ante una sociedad de abstemios que revela su carácter de líder. Les dijo que continuar denunciando al vendedor de bebida y al bebedor con truenos de anatema, no conseguirá nada. Mucho mejor enfocarlo como un “hombre capaz del error a un hermano capaz del error” guiándose por el viejo adagio de que “una gota de miel atrae más moscas que un galón de bilis”. Escribió a Speed que ya se encontraba libre de la hipocondriasis (hypo) o “los vapores”, que es como se denominaba entonces a esos síntomas. 

Para algunos, Lincoln fue un depresivo crónico toda su vida. Sin embargo, era muy divertido y su gran sentido del humor le permitía sobrellevar su profunda melancolía, causada en gran parte por lo que sentía ante las desgracias e injusticias ajenas. Su extraordinaria empatía debió ser una inevitable fuente de dolor aunque, por otro lado, le dio su capacidad de predecir con exactitud lo que iban a hacer sus oponentes que le sirvió bien en su carrera política. 

En verano de 1842, después de casi 18 meses sin contacto, amigos comunes conspiraron para volver a reunir a Lincoln con Mary Todd, que por su parte le echó de menos terriblemente y no se animó a empezar con nadie más. Cuando aconsejó a su amigo Speed en las dudas de éste ante su propio compromiso de matrimonio, le dijo que el problema es la visión no realista de lo que se puede esperar. “Es el peculiar infortunio de ti y de mí soñar sueños del Elíseo que exceden de lejos todo lo que cualquier cosa terrenal puede realizar”. Sabiendo que su recién casado amigo estaba muy feliz, tanto en sentimiento como en juicio, Lincoln reunió el valor para renovar su compromiso con Mary. Se casaron en Noviembre ante un pequeño grupo de amigos y familia. En nueve meses tuvieron el primer hijo y tres años después el segundo. 

Ambos se distanciaron de sus familias y amigos, formando una “familia nuclear” más propia de nuestro tiempo que del suyo. La adaptación a la vida de casada fue más dura para Mary que había crecido en su mansión del Sur atendida por esclavos y nunca tuvo que hacer ningún trabajo doméstico ni preocuparse por dinero. Ahora, los ingresos de Lincoln apenas llegaban para cubrir gastos y aunque ayudaba con los platos, se pasaba meses fuera en el circuito legal y ella se quedaba sola con su terror a las tormentas, su preocupación por las enfermedades de los niños y sus brotes de depresión. 

El temor de Lincoln de que el matrimonio podía ser una carga para sus ambiciones se reveló infundado. Aunque fue tumultuoso en ocasiones, el matrimonio fue un puerto donde Lincoln podía entrar y salir mientras continuó su aprendizaje como abogado y como político. Una vez que Illinois empezó a salir de la recesión, Lincoln vio renovadas sus esperanzas. Apuntaría al Congreso de US. Después de hacer mucho trabajo para la elección de los otros candidatos, consiguió que sus rivales aceptaran su “turno” y su nominación. Ganó fácilmente la elección.

En Diciembre de 1847, elegido al Congreso, llegó a Washington, una ciudad en formación, de unos 40 mil habitantes (incluidos varios miles de esclavos) donde las aves y demás animales de cada casa podían vagar durante el día libremente por las calles y los campos. 

EEUU tenía entonces unos 23 millones de habitantes muy interesados en la política a todos los niveles. Casi 3/4 de los que podían votar participaron en las dos elecciones  presidenciales de los 1850’s. Como hoy día, cada mañana en el tren a las ciudades casi todos leían el periódico, desde donde se hacía mucha opinión política.

Lincoln vivió en una pensión como los otros congresistas pero él se trajo a su mujer y dos hijos. Fue el favorito de los otros huéspedes, pendientes de Lincoln cuando dejaba tenedor y cuchillo y decía “Eso me recuerda,,,” para contarles una nueva historia que les haría explotar de risa.

Mary pasaba el día muy sola con los niños pues no había otras mujeres y sin poder participar en las reuniones sociales para políticos. Como habían alquilado la casa de Springfield, al cabo de unos meses volvió a su casa en Kentucky aunque regresó a la capital en ese mismo otoño.

Cuando el presidente Polk ( D.) ordenó la ocupación de territorios disputados con México, el Congreso pidió 50.000 hombres pero se presentaron 300.000 voluntarios. 

Nada más llegar al Congreso, Lincoln introdujo una resolución contraria a la guerra “de conquista”. Aunque no era contrario a la doctrina del Destino Manifiesto (ocupar el continente de costa a costa), su oposición le dejó sin popularidad en un Illinois que quedó mayoritariamente encantado con los nuevos territorios ganados a México y donde otros de sus políticos sí participaron en la guerra.

Su propuesta para terminar con la esclavitud en la capital tampoco encontró apoyo y al terminar su mandato en Marzo de 1849, vio cómo su distrito había pasado a ser Demócrata. Se había comprometido a no repetir mandato y hasta le culparon de la derrota de su sucesor. 

Se quedó fuera de juego, esperando tiempos más favorables.

Su trabajo como abogado le permitió ampliar su casa de Springfield, contratar personal doméstico y organizar eventos en casa con mayor liberalidad.  Todo iba bien cuando la muerte del padre, de la abuela que la crió y sobretodo la de su segundo hijo, quebraron el espíritu de Mary. Se habló de sus “explosiones de histeria” y de violencia contra su marido. Lincoln desarrolló una “sordera protectora” evitando discutir, saliendo de la habitación, llevando a los niños a pasear o quedándose en su oficina hasta que la tormenta hubiera pasado como empezó. 

La esclavitud había sido una fuente de división desde el principio de la nación. Durante la Revolución, once estados del Norte la abolieron. La Constitución dispuso que un esclavo contaría como 3/5 de persona a efectos de representación popular en el Congreso e imponía la obligación de devolver a los fugitivos a sus amos legales, algo siempre difícil de cumplir en el Norte. 

La protección de la esclavitud en los estados donde existía no se aplicaba a los nuevos territorios. Así, cada expansión volvía a incendiar la cuestión. Cuando se planteó al Congreso el destino de los territorios ganados a México ( más tarde California, Nevada, Utah, Arizona y New Mexico), los debates sobre la esclavitud dominaron. Además, la extensión amenazaba al movimiento en favor de mejores condiciones laborales surgido en el Norte.

El Sur mantenía ciertas diferencias sobre cuestiones como los aranceles que protegían las industrias del Norte y el uso de fondos de la Unión para mejorar las comunicaciones allí mientras que su algodón era vital para los telares de Manchester pero la esclavitud era toda una forma de vida o de sociedad: “es para nosotros una cuestión de vida o muerte”.

John Calhoun, defensor en el Senado de los derechos del Sur que ya había liderado un intento de rebelión, avisó: “Es un gran error suponer que la desunión puede efectuarse de un sólo golpe”. Las fibras que atan juntos esos Estados en una Unión común son demasiado numerosas y poderosas para eso. La Desunión debe ser el trabajo del tiempo. Es solamente a través de un largo proceso… que las fibras se pueden partir hasta que todo el tejido se rompa en pedazos. Ya la agitación de la cuestión de la esclavitud ha roto algunas de las más importantes”. Si continúa la ruptura de estos cordones, “no quedará nada para mantener juntos los Estados excepto la fuerza”. 

Las religiones ya se habían fracturado en dos. Los partidos políticos serían los siguientes. Quedaban los vínculos culturales, familiares, comerciales, el orgullo por la Revolución y un sentimiento de pertenencia a un gran país. En esa década, la tensión sobre esos cordones los fue haciendo frágiles hasta la ruptura. Lincoln recordaría a la Biblia: “Una casa dividida contra sí misma no puede sostenerse” y así al final sólo quedaría la fuerza.

¿Pudo haberse evitado? Muchos de los protagonistas no querían la guerra pero lo que hicieron y lo que no, condujo a ese resultado. La década empezó bien: con el Compromiso de 1850. 

Henry Clay (73) que había salvado la Unión 30 años antes, ahora casi no podía subir las escaleras hasta la cámara del Senado. Ignorando la tuberculosis, defendió un nuevo compromiso en favor de la esclavitud en los nuevos territorios, con el “espíritu y el fuego de la juventud”. 

Cuatro semanas más tarde, Calhoun (67) de South Carolina exigió el derecho de los nuevos territorios a aceptar  la esclavitud y pidió establecer en la Constitución un equilibrio entre el Norte y el Sur en el Senado y el Congreso. Si no, la secesión sería la única opción. Como no pudo hablar por la neumonía, lo leyó un compañero. Daniel Webster de Massachusetts, el tercero del “gran triunvirato” apoyó el compromiso propuesto por Clay en favor del Sur. 

Henry Seward con su brillante discurso y Salmon Chase se ganaron el reconocimiento a nivel nacional como abolicionistas. Edward Bates fue el único de los futuros rivales de Lincoln que apoyó el compromiso. La muerte del presidente Taylor dio el cargo al Vice Presidente Fillmore, rival de Seward y facilitó la aprobación de las leyes propuestas por Clay. 

Lincoln pareció satisfecho con este arreglo pues entendió que “la devoción a la Unión correctamente inclinó a los hombres a ceder algo, en puntos donde nada les hubiera inclinado a ello”, como la extensión de la obligación legal de devolver a los esclavos fugitivos. 

Continuó disfrutando del circuito legal seis meses al año y de la vida social con sus colegas que después de una dura batalla durante el día se reunían por la noche en las tabernas como amigos. 

El Juez Davis que se convirtió en uno de sus mejores amigos y compañeros, escribió sobre la excepcional habilidad de Lincoln para dirigirse al jurado así como de su corazón afectuoso y su superior honestidad y equidad.

Aunque Lincoln no bebía ni fumaba ni era mal hablado ni jugaba, nunca fue condescendiente con los que sí lo hacían: “algunos que nunca hemos sido víctimas, nos hemos librado más por la ausencia de apetito que por cualquier tipo de superioridad mental o moral sobre los que sí”. 

De espaldas a la chimenea, encadenaba  historias manteniendo a todos en plena risa hasta casi el nuevo día, lo que le divertía a él más aún. Tenía la habilidad de transmitir sabiduría práctica en forma de cuentos humorísticos aplicables a la vida real de los oyentes y que ellos recordarían.

Los sábados por la tarde todos volvían a casa para regresar el domingo por la noche. Lincoln era la excepción. Para algunos, siguió en el circuito legal mientras pudo porque no podía ser feliz en su casa. Lo cierto es que así pudo dedicar su tiempo libre a estudiar lo que otros aprendieron en la universidad y muchas materias más, desde geometría hasta economía política. Vagar por las calles y tabernas le permitió conocer los deseos, miedos y esperanzas de la gente corriente.

Aunque nadie creía posible superar la gloria de los padres fundadores, la Historia dio un vuelco en 1854: Los colonizadores de Nebraska y Kansas solicitaron estatus de territorio y eso volvió a plantear el problema de la extensión de la esclavitud. El Sur defendió el principio de autogobierno: Los mismos territorios dentro de su soberanía deberían decidir la cuestión. Eso provocó el sentimiento antiesclavista del Norte pues ambos territorios estaban al Norte de la línea del Compromiso, lo que abría la puerta a la esclavitud en estados que eran libres y donde irritaba la obligación de perseguir y devolver fugitivos. 

En el Senado, Chase lideró a los abolicionistas  pues la gran popularidad de Seward (sonaba la puerta cada cinco minutos) no le dejó tiempo para preparar su discurso. El Sur planteó el derecho de los territorios y si “ellos que habían ayudado a crear y ensanchar la nación con su sangre y sus recursos tendrían derecho a participar en los territorios mantenidos en común por el país entero”. 

La mayoría existente en el Senado aprobó la Ley Kansas-Nebraska aplastando a los aniesclavistas. Miles de ciudadanos  firmaron resoluciones y se manifestaron contra la ley en todo el Norte.“La Cabaña del Tío Tom” (más de 300 mil ejemplares vendidos) despertó la compasión por los negros, la indignación contra la esclavitud que antes les resultaba remota y la repulsión por el tipo de sociedad que crecía en el Sur de su propio país.

Lincoln se dio cuenta de que la esclavitud no estaba en curso de extinción y que era necesario que el Norte se movilizase. Si no, toda la sociedad libre estaría en peligro. Así, la lucha para frenar la expansión de la esclavitud se convirtió en el gran propósito que Lincoln buscaba en su vida.

Pasó muchas horas en la biblioteca del estado para conocer la materia por dentro y por fuera, estudiando los debates en el Congreso para poder formar un mensaje claro y convincente. 

Su primer discurso antiesclavista lo dio el 4 de octubre de 1854 ante miles de asistentes en la Feria Anual del Estado en Springfield. No había ni una cama libre pues vinieron agricultores de todo el estado y sus familias. La feria exhibió las últimas novedades para la agricultura y granja, incluso maquinaria pesada así como la mejor muestra de ganado. Con juegos, música y diversión se aseguraba todo el día un gran ambiente festivo. 

Stephen Douglas (D.) sorprendido por la hostilidad del estado hacia la Ley K-N, había escogido este foro para su defensa. El día 3, durante tres horas, “el Pequeño Gigante” fue interrumpido con entusiasmo y aplausos que indicaban que la mayoría estaba con él. Al terminar, Lincoln se levantó y anunció que al día siguiente vendría la refutación.

Mientras Douglas pretendió reafirmar el principio de autogobierno de los territorios con gran oratoria, Lincoln envolvió su argumento en una historia de la Unión que transportó a sus oyentes a sus raíces como pueblo, a la fundación de la nación, conmoviéndoles de emoción y manteniendo toda su atención. En tres horas vieron cómo se inició la esclavitud en EEUU, cómo su crecimiento y expansión fueron contenidos por los padres fundadores y cómo en esa noche de otoño, la gran historia que estaban escuchando había llegado a un punto muerto en que su propia continuidad pendía de un hilo.

Cuando se adoptó la Constitución, dijo Lincoln, el claro e inequívoco espíritu de aquel tiempo hacia la esclavitud era de hostilidad hacia el principio y de tolerancia sólo por necesidad puesto que la esclavitud estaba ya trenzada en el tejido de la sociedad americana. Ni la palabra esclavo ni esclavitud aparecen en la Constitución que “se ocultó del mismo modo que un enfermo oculta un cáncer que no se atreve a cortar en el momento para no desangrarse…“ Virginia cedió sus vastos territorios del NW a la Unión, con el entendido de que la esclavitud sería prohibida para siempre y marcó la vía del declive de la esclavitud hasta que la Ley K-N la transformó en un “derecho sagrado”, poniéndola en el mejor camino hacia su extensión y perpetuidad, dándole una palmada en la espalda diciendo: “Ve y que Dios te conduzca con velocidad.”

Douglas argumentó que la cuestión no era tal pues en la práctica  el clima de Kansas y Nebraska no permitía cultivos aptos para el uso de esclavos. 

Lincoln calificó el argumento como una “nana para niños” y exhibió un mapa que demostraba que cinco estados del Sur tenían un clima similar y en ellos vivía un cuarto de todos los esclavos en la Unión. “La doctrina del autogobierno es correcta, absoluta y eternamente”, como lo dice la Declaración de Independencia pero usarla para extender la esclavitud es pervertir su auténtico sentido. 

El autogobierno significa que ningún hombre puede ser gobernado por otro sin su consentimiento. Ahora, “si un negro es un hombre, lo que con toda seguridad es, proponer que sea gobernado por un amo sin su consentimiento es la destrucción total del autogobierno”. La extensión de la esclavitud fuerza al pueblo americano a una guerra abierta contra la Declaración de Independencia, privando “a nuestro ejemplo republicano de su justa influencia en el mundo”. Pero Lincoln no castigó a los esclavistas como corruptos y anticristianos. Se habían encontrado con algo que existe y que quizá no hubieran introducido hoy pero tampoco se puede esperar que renuncien a ello de inmediato. Había que comprenderlo.  

En 1820, continuó, el Sur “se unió al Norte, casi unánimemente, para declarar que el comercio de esclavos de Africa es piratería y aplicarle la pena de muerte”. “Deben haber entendido que vender esclavos está mal pues no cuelgan a los que venden caballos, búfalos u osos. Del mismo modo, aunque obligados a hacer negocio con un tratante de esclavos de aquí, no lo reconocen como amigo o incluso como un hombre honesto…Ahora, ¿por qué esto es así? No tratas así a un tratante de  maíz, ganado o tabaco”. “Más de 400 mil negros han sido liberados con gran sacrificio pecuniario por sus amos blancos que entendieron algo sobre los derechos humanos de los Negros”. 

“En todos estos casos es tu sentimiento de justicia y de simpatía humana lo que continuamente te dice que el esclavo es un hombre que no puede ser considerado “mera mercancía”. Lincoln terminó rogando a la audiencia re-adoptar la Declaración de Independencia y “devolver la esclavitud a la posición que le dieron nuestros padres; y allí descanse en paz”. 

La audiencia rompió en aplausos ensordecedores y hasta los editores del diario Demócrata llegaron a decir que “nunca habían leído u oido un discurso más fuerte contra la Ley K-N”.

En 1855, Lincoln ganó un escaño en la Asamblea de Illinois y pronto se declaró candidato al Senado de EEUU que entonces elegía la legislatura. Después de nueve votaciones ganando sin conseguir la mayoría, decidió retirarse en favor de un Demócrata anti K-N para asegurar el triunfo de la causa antiesclavista, Así como Seward y Chase perdieron amigos en sus respectivas victorias, Lincoln ganó amigos en su derrota que le ayudaron en su candidatura al Senado en 1858 y a la Presidencia en 1860.

En 1856, Lincoln decidió que Illinois tenía que seguir los pasos de otros estados y organizar los diversos elementos anti K-N ( algunos Demócratas, Whigs y Know Nothings) en el nuevo Partido Republicano. Después de su gran trabajo político, para 1858 Lincoln estaba bien situado para ser candidato al Senado por el nuevo partido. Entonces el Senador Demócrata Stephen Douglas cambió de bando y se opuso a la entrada de Kansas como estado esclavista por no haber sido decidida por el pueblo sino por el Gobierno nacional (D.) y se  puso del lado de los republicanos. 

Después de siete debates Douglas-Lincoln, cientos de  discursos y más de 8.000 Km. recorridos, la mayoría demócrata en la legislatura decidió la elección de Douglas, aunque Lincoln ganó en el voto popular. Pero la sólida campaña que había hecho le había servido para tener un nombre y aunque sabía que tenía muy pocas oportunidades de ser candidato a las presidenciales de 1860, trabajó para ser más conocido a nivel nacional. Hizo publicar los debates que circularon ampliamente en el partido republicano y luego su perfil bajo facilitó que su equipo consiguiera que la Convención para las primarias presidenciales tuviera lugar en Chicago: Jugar en casa.

Seward, el candidato republicano favorito, el de mayor prestigio y reconocimiento había cometido el gran error de pasar ocho meses en Europa donde fue recibido como el futuro presidente. Quizá por su inmensa popularidad, no disponía de un equipo de operativos sobre el terreno cuando varios delegados se empezaron a preocupar de que podrían perder las elecciones a gobernador de sus estados si le apoyaban ( por su perfil demasiado radical ). 

Todo dependía de si el movimiento antiSeward podría ponerse de acuerdo para presentar  otro candidato. Lincoln aplicó la misma estrategia humilde que siguió con las mujeres: Si se veían obligadas a renunciar a su primer amor, ahí estaba él como segunda opción. Su equipo de operativos tuvo cuidado de no “antagonizar” a ningún otro candidato. Davis les asignó objetivos concretos en los estados más cercanos a cada uno: conseguir el voto de cada delegado antiSeward para que los demás candidatos no pudieran obtener apoyo suficiente.

Chase lo tenía más difícil pues ni siquiera todos los delegados de su estado, Ohio, estaban con él y no tenía equipo para la campaña. Bates tenía sus esperanzas en Indiana pero los hombres de Lincoln consiguieron el compromiso de sus delegados antes de empezar la Convención. 

La atención directa a los delegados antiSeward y a las cuestiones importantes para sus estados aumentaron discretamente los apoyos para Lincoln y así en la primera votación ganó Seward con 173 1/2 y en segundo lugar, la sorpresa, Lincoln con 102. Sabiendo que Seward intentaría llenar el Wigwam con sus partidarios para “ganar” el ambiente de la Convención, Lincoln había hecho lo mismo y sus seguidores se hicieron notar. En la segunda, Lincoln avanzó hasta 181, mientras que Seward se atascó con 184 1/2. Chase y Bates quedaron fuera. En la tercera votación, Lincoln  alcanzó 231 1/2 y cuando Ohio le dio otros cuatro votos, se hizo el silencio: Lincoln había ganado las primarias republicanas. 

Para ganar la presidencia, Lincoln necesitaría el apoyo unánime en el norte republicano mientras que Douglas tenía a los demócratas fraccionados por la esclavitud y ahora había candidatos de otras formaciones más extremistas en el Sur. Lincoln se aplicó pronto a conseguir de sus compungidos rivales, su participación activa en la campaña. En una carta personal a Chase, se presentó como el candidato más humilde de la convención, “me siento especialmente necesitado de la ayuda de todos”.

Lincoln sabía que la plataforma republicana sólo con la esclavitud no podía ganar: tenía que expresar claramente su sintonía con el deseo de Pennsylvania y New Jersey de proteger su industria mientras que en el oeste las multitudes pedían que se liberasen tierras para colonizar (Tierra para los sin tierra). Sin hacer ni declaraciones ni discursos en la campaña, mantuvo unida su coalición y cerró las divisiones en su campo mientras dificultó los esfuerzos de fusión entre sus oponentes. 

Con su equipo determinó el distinto nivel de apoyo esperado en los estados y dónde emplear los mejores esfuerzos según los datos que se iban obteniendo durante la campaña. Seward recorrió los estados centrales con su brillante discurso, de éxito en éxito.

Douglas decidió romper la costumbre hasta entonces y hacer campaña por todo el país desde el momento de su nominación demócrata, sin preocuparse si con ello “disminuía el alto cargo de la presidencia”. Se encontraba en Iowa cuando supo que Lincoln había ganado en Indiana y Pennsylvania y que él ya no podía ganar. “Debemos intentar salvar la Unión”, declaró. “Iré al Sur”. Aunque los republicanos no lo sabían, Douglas era consciente de que el Sur estaba decidido a la secesión si ganaba Lincoln. Esta vez no era una simple táctica de propaganda.  Cansado por varias semanas de campaña, en el Sur se encontró una audiencia hostil tras otra.

Para ser presidente, Lincoln necesitaba 152 votos electorales y eso incluía los 35 de New York, con la ciudad bajo dominio demócrata. Allí los irlandeses no simpatizaban con la abolición. Debido a la prohibición de dar ninguna educación a los católicos ni vivir a menos de 5 Km. de un núcleo urbano en su país de origen, irlandeses y negros libres competían por el mismo espacio laboral y social. 

La organización republicana se había puesto a trabajar en New York desde el amanecer para llevar a votar a los suyos a primera hora: “Considerad un delincuente a aquél que no haya ido a votar antes de las diez en punto”. Así, les quedaba todo el día para estimular, “empujar” e incluso llevar a los votantes a votar. Poco después de media noche, Lincoln. supo que sería Presidente.

Hasta el amanecer duraron las celebraciones en Springfield. Durante el día, Lincoln tuvo tranquilidad para decidir los nombres de los siete principales Secretarios de su gobierno. Pronto empezaron a llegar multitudes de aspirantes a otros cargos, cada uno con su carta de recomendación. Lincoln los recibió a todos en recepciones de mañana y media tarde. 

Seward se creía con derecho a ser el hombre fuerte del Gobierno y a nombrar Secretarios y altos cargos. Lincoln le hizo ver que el responsable era él. Formó gobierno con personalidades fuertes, capaces de afrontar la situación más grave para la nación, representantes de las tres corrientes con las que se fundó el partido republicano. No iba a salirse de su plataforma republicana ni a inclinarse en favor del Sur pues estaba convencido de que eso no iba a tener ningún efecto beneficioso allí, mientras que sí desanimaría a sus votantes del Norte.

Aunque sentía el ultraje que desde el Sur se hacía tergiversando su posición respecto a los negros, le preocupaba más la división en su partido entre los conciliadores y los partidarios de la línea dura con el Sur. ”No puede haber compromiso en la extensión de la esclavitud. Si lo hubiera, todo nuestro trabajo está perdido y antes de mucho, se debería volver a hacer… El tirón tiene que venir y mejor ahora que en cualquier otro momento más tarde”. 

Los acontecimientos pronto eclipsaron las esperanzas de un arreglo: En Diciembre, el vacilante gobierno Buchanan, donde había varios sudistas vio cómo South Carolina tomó posesión de uno de los fuertes federales, Fort Moultrie y se abrió fuego contra un barco mercante que llevaba refuerzos para Fort Sumter. Se supo que se habían llevado al Sur armas y cañones de arsenales del Norte. Stanton, el nuevo Fiscal General llegó a temer un golpe del Sur en la capital que impidiera la inauguración de Lincoln el 4 de Marzo. Encargó a un amigo informar del peligro a Seward y por separado, a Chase y otros republicanos. 

Seward creyó que la salvación de la Unión dependía de él y anunció un discurso en el Senado, dos días después de que se publicó su nombramiento como Secretario de Estado, el 10 de Enero. Seward advirtió que la desunión produciría un estado de “perpetua guerra civil” pues ni uno ni otro lado tolerarían un desequilibrio de fuerza o poder. Naciones extranjeras oportunistas entrarían haciendo presa sobre las facciones en conflicto. 

La semana siguiente, cinco senadores sudistas se levantaron para dar su discurso de despedida de sus colegas (y amigos) antes de dimitir y regresar al Sur. Jefferson Davis: “Estoy seguro de que no siento hostilidad hacia Vds., Senadores del Norte…. en presencia de Dios, les deseo lo mejor”. Las mansiones de la aristocracia del Sur en Washington se cerraron, llevando sus pertenencias  a sus plantaciones. Un régimen había terminado.

El discurso conciliador de Seward le hizo perder muchos amigos. Su propia esposa le escribió: “Compromisos basados en la idea de que la Unión es más importante que la libertad de casi 4 millones de seres humanos no pueden ser correctos.” Lincoln se mantuvo en silencio, complacido por el efecto calmante del discurso en los estados fronterizos entre el Sur y el Norte pero diciendo en privado que Seward hizo sus discursos sin haberle consultado.  

El 11 de Febrero, tomó el tren en un viaje de 12 días parando en varias ciudades, donde tendría contacto con decenas de miles de ciudadanos. Había hecho su equipaje en un simple baúl atado con una cuerda donde escribió: “A. Lincoln, White House, Washington, D.C.” 

Esa misma mañana, Jefferson Davis se dirigía a Montgomery, Alabama, nueva capital de la Confederación, donde sería inaugurado Presidente. El 13, en Columbus OH, Lincoln leyó en un telegrama que los electores habían hecho el recuento y su elección.era ya oficial. 

El General Scott tuvo al ejército preparado pero la Capital no fue atacada.

Lincoln se vio obligado a hablar en docenas de paradas que hizo en su recorrido a Washington pero tuvo cuidado de no decir nada que pudiera inflamar o usarse para desestabilizar el país ni anticipar su discurso inaugural. “Realmente no hay crisis excepto una artificial…una que puede surgir en cualquier momento, diseñada por los políticos.” También usó el humor. Cuando el público pidió la presencia de Mary: “… siempre he encontrado muy difícil hacerle hacer lo que ella no quería hacer.”

Allan Pinkerton, responsable de su seguridad en el viaje, le aconsejó salir de Philadelphia sin completar los actos en Independence Mall (donde se firmó la Declaración) y no parar en Baltimore, llena de simpatizantes sudistas que se creía preparaban un atentado. Seward envió a su hijo para hacerle llegar el mismo mensaje. Lincoln mantuvo Philadelphia pero aceptó saltarse Baltimore, viajando de noche mientras su familia siguió el plan de viaje previsto. Todos los trenes debían dejar paso libre al de Lincoln y las comunicaciones serían cortadas desde Harrisburg, PA hasta su llegada a Washington donde llegó pasadas las 6 de la mañana. 

Seward le recibió y acompañó, le introdujo en la ciudad e influyó en su discurso inaugural, “Hablando físicamente, no podemos separarnos…En sus manos, mis insatisfechos compatriotas y no en las mías está la cuestión palpitante de la guerra. El gobierno no les va a asaltar. No pueden Vds. tener conflicto sin ser Vds. los agresores.”

Lo primero que recibió al ocupar su despacho fue una carta del Mayor Anderson avisando que Fort Sumter estaba asediado y que sus provisiones se agotarían antes de que pudiera llegar auxilio. El general Scott estaba de acuerdo con esa valoración.

Fort Sumter era el mayor símbolo de la autoridad federal en el Sur y Lincoln se había comprometido a defender las propiedades del Gobierno tanto como a no atacar al Sur. Pidió otras opiniones y así se organizó un convoy con toda clase de barcos disponibles. Al enterarse el Sur de estos planes, ordenó el ataque inmediato de Fort Sumter y así la guarnición de 60 hombres aguantó 36 horas al ejército confederado de Beauregard. Este entró en el fuerte sólo después que Anderson que fue su profesor en West Point, lo hubiera abandonado. 

Para Walt Whitman, el ataque produjo en el Norte “una convulsión volcánica que de una vez resolvió la cuestión de la desunión”. Lincoln solicitó 75.000 soldados y citó al Congreso el 4 de Julio para ratificar sus acciones. Se reunió con su rival Douglas durante varias horas y éste dio su apoyo para salvar la Unión, lo que propició la movilización del partido Demócrata. Sin embargo, varios estados se negaron a enviar tropas y Virginia, “la Madre  de los Presidentes” se unió al Sur. 

Lincoln pidió a Blair que ofreciese al Coronel Robert E. Lee el mando supremo del ejército pero éste respondió que “…veo la secesión como anarquía. Si fuera el propietario de 4 millones de esclavos en el Sur, los sacrificaría por la Unión; pero ¿cómo puedo desenfundar mi sable contra Virginia, mi estado natal?”. El cuñado de Lincoln también rechazó su oferta y se fue con el Sur.

El 19 de Abril, Lincoln proclamó el bloqueo del Sur, cuyo algodón era esencial para los telares de Manchester, lo que le obligaba a Inglaterra a romperlo. El Secretario de Estado Seward temía que los aristócratas ingleses podrían convertirse en “el aliado de los traidores”.  Lincoln aceptó que se entregara una carta a Charles Francis Adams precisando que éste la leyera al Secretario de Exteriores inglés y a nadie más. 

Con sus retoques a la carta de Seward, Lincoln advirtió que, si Inglaterra decidiera “fraternizar con nuestro enemigo doméstico”, una guerra contra EEUU podría sobrevenir, causada por “la acción de Inglaterra, no la nuestra”. En tal caso, Inglaterra perdería para siempre “las simpatías y los afectos de la única nación sobre cuyas simpatías y afectos tiene un derecho natural”.

Lincoln encontró la forma menos provocativa de neutralizar a un enemigo potencial, dejando muy clara la posición de su país. Las potencias europeas no intervinieron.

Seward escribió a su esposa: “Es debido decir que su magnanimidad es casi sobrehumana.” “Su confianza y simpatía aumentan cada día”. Nunca desapareció del todo la mortificación por no haber recibido la nominación de su partido en 1860 pero de hecho se convirtió en el mejor amigo y confidente de Lincoln. 

La Guerra Civil costó la vida de más de 600.000 americanos, más que todas las otras guerras juntas hasta hoy. Dada la superioridad del Norte y el no reconocimiento del Sur en el exterior, podría haber terminado antes de no ser por el cansancio y falta de acción de los primeros jefes, frente a líderes del Sur como Robert E. Lee o “Stonewall” Jackson.

Lincoln aprendió la misma lección que los dos Roosevelt y JFK, más tarde: No puedes fiarte de los expertos. Por fin, encontró a Grant: Un fracasado que tuvo que abandonar la carrera militar por el alcohol, sería el salvador del ejército de la Union y su Presidente cuatro años mas tarde. Cuando se le criticaba por sus excesos con el alcohol, se dice que Lincoln contestó: “Por favor, averigüe qué marca prefiere para yo recomendarla a otros generales”.

Incluso antes de que el Norte se convenciera de la victoria, cuya fecha dependería ya sólo de las inclemencias del tiempo y del heroísmo del Sur, empezó a plantearse en medios políticos cómo debería ser la postguerra: La reconstitución de una Unión más fuerte y permanente que antes del conflicto y la rehabilitación de los estados rebeldes.

En respuesta a ciertas iniciativas de paz, Lincoln quiso presentar su propuesta a su gobierno:  Estaría dispuesto a negociar “la paz para el pueblo de un país común” pero no como quería Jefferson Davis. “No hay dos países… y nunca habrá dos países “. 

Condiciones indispensables: 1. “ La restauración de la Autoridad Nacional”. 2. El Ejecutivo no cedería en la cuestión de la esclavitud. 3. “Las hostilidades no terminarían antes del final de la guerra”. “La restauración de la Unión es sine qua non para mí”. 

Lincoln pensaba que ofreciendo a los vencidos la posibilidad de solicitar su rehabilitación en la Unión una vez que al menos un 10% de la población del estado hubiera jurado cumplir la Constitución, podía conseguir la re-Unión más pronto y sin rencor. Sin reparaciones de guerra ni confiscaciones. A partir de ahí, terminada la rebelión armada, todos los actos políticos ofensivos serían perdonados y toda propiedad privada que por razón de la guerra estuviera sujeta a expropiación o confiscación, excepto los esclavos, quedaría liberada para su propietario. El Ejecutivo recomendaría al Congreso la mayor liberalidad en materias fuera del control del ejecutivo. Esperaba que los líderes del Sur pudieran huir del país “sin él saberlo”.

Como ya estaba prohibida la esclavitud en la Unión, Lincoln estaba dispuesto a indemnizar al Sur con hasta US$400 millones y a permitir una rápida transición. Su propuesta  de llevar a Africa a los esclavos no les interesó pues eran ya tan americanos como los demás. 

La propuesta de Lincoln fue rechazada por todo el Ejecutivo y así, él decidió retirarla. Demasiado generosa, podría producir sentimientos muy contrarios y desconfianza.  Además, Jefferson Davis había dicho que “daría todo lo que tenía en la Tierra”, antes de ceder a las demandas del Norte. 

El avance de la guerra sin más negociaciones llevó a la exigencia de la rendición. El 4 de abril de 1865, al día siguiente de la caída de Richmond, Lincoln se presentó en la ciudad donde visitó la sede del gobierno del Sur, “estrechando siete mil manos”. 

Dias más tarde, en la rendición de Lee el tratamiento de Grant fue tan afectuoso y honorable como Lincoln había determinado: Los oficiales que renunciaran a las armas podrían regresar con su caballo y sus efectos, incluyendo su sable y pistola, a trabajar en paz en sus granjas. A petición de Lee, se enviarían raciones a los veinticinco mil soldados de su ejército. 

A Grant le dijo que no se preocupase por la rendición del último ejército rebelde de Johnston pues la noticia llegaría pronto ya que “tuvo la noche pasada el mismo sueño que precedió casi todos los grandes hechos de esta guerra”. Iba él en su sueño en un barco singular, indescriptible, que se movía a gran velocidad hacia una costa indefinida.

Al día siguiente, Lincoln pronunció un discurso ante una multitud inmensa en el que quiso dirigir el debate público sobre la reintroducción de los estados del Sur en la Unión. Apoyaba la rápida formación de gobiernos aún imperfectos en estados como Virginia para facilitar la Re-Unión y mantener el orden, libre de bandas ni guerrillas. 

En Louisiana se había reunido ya la legislatura del estado, cuya nueva constitución emancipaba a todos los esclavos, dando el beneficio de las escuelas públicas por igual a negros y blancos si bien se reservaba “el poder de conferir el derecho al voto al hombre de color”. 

Aparte de que en Louisiana no se otorgaba el derecho al sufragio a los negros, la idea de permitir a Virginia la recuperación de sus poderes legislativos encontró la fuerte oposición del Gobierno. 

Stanton (Guerra) dijo a Lincoln: “Sería transferir el resultado de nuestra victoria en el campo a las mismas legislaturas que cuatro años antes “nos dieron guerra”; pondría el Gobierno en manos de sus enemigos; con seguridad, traería problemas con el Congreso” a su vuelta al período de sesiones.  Así, “cualquier esfuerzo para reorganizar el Gobierno debería hacerse bajo la única autoridad Federal, tratando las organizaciones y gobierno rebeldes como absolutamente nulas y vacías”. 

El Fiscal General, Speed expresó su acuerdo con Stanton en la reunión y en privado a Lincoln. “La oposición de Stanton y Speed le dio una tremenda preocupación”. Welles (Armada) le dijo que una legislatura rebelde, “una vez convocada podría con sus sentimientos hostiles estar inclinada a conspirar contra nosotros”. 

Lincoln aún tenía la esperanza de que “los virginianos podrían convertirse y a sus vecinos también, en buenos hombres de la Unión”. Sin embargo, reconoció que “como todos han tomado otra visión diferente, quizá él había cometido un error y estaba dispuesto a corregirlo en tal caso”. 

Enterado por un telegrama de la voluntad de Virginia de asumir más poderes que lo entendido por Lincoln, se reunió de nuevo con Stanton quien le reiteró su apasionada oposición a permitir la convocatoria de la legislatura, advirtiendo que “el destino de millones de emancipados” se dejaría en manos de hombres indignos de confianza y que “una vez reunidos, sus deliberaciones no podrían ser confinadas a ningún acto específico”.

La conversación estuvo dominada por la complejidad de  restablecer la ley y el orden en los estados del Sur. Por fin, Lincoln pidió a Stanton leer un plan que había preparado para imponer un gobierno militar temporal en el territorio de Virginia y North Carolina. Todos estuvieron de acuerdo pero manteniendo cada estado como una demarcación bajo un mando militar.

Entonces envió Lincoln el último telegrama con su nombre al General Weizel, retirando su permiso inicial para que se convocara la legislatura en Virginia: ”No les permita reunirse en asamblea; pero si algunos ya han venido, permítales un regreso seguro a sus casas”.

Lincoln comentó que era una suerte haber aplastado la rebelión mientras el Congreso estaba fuera de sesiones pues el Gobierno podía avanzar mucho más en la Reconstrucción que con otras personas de buena intención pero impracticable o con un odio y vindicación que él no podía compartir.

Tres simpatizantes de la Confederación se habían propuesto secuestrar al Presidente, Vice Presidente y Secretario de Estado y llevarlos a Richmond pero con la caída de su capital y la rendición de Lee, creyeron necesario hacer algo de mayor efecto para la causa. Así el plan se cambió hacia el asesinato de los tres para crear una gran conmoción. 

Para terminar un día perfecto de desfiles y alegría en Washington, Lincoln fue al teatro, al que era muy aficionado. Booth, actor no tan famoso como su hermano, consiguió entrar en el palco y disparó a Lincoln en la cabeza desde atrás. El Secretario de Estado Seward fue gravemente herido en su propia cama y el Vice Presidente intacto, por la retirada del agresor que finalmente repudió el asesinato. 

Lincoln era el mejor dispuesto y más poderoso amigo del Sur que podían esperar encontrar. Su asesinato, a manos de un rebelde, fue la peor calamidad que pudo caer sobre el Sur pues conmovió a la opinión pública en favor de los que exigían la aniquilación de lo que podía quedar de poder secesionista, antes de proceder a su reconstrucción y rehabilitación. 

Ochenta años más tarde, el Gobierno de EEUU se sintió dispuesto a reconstruir Alemania (y luego Japón) dotándoles de instituciones para promover la separación y el equilibrio de poderes. Primero, se estableció un gobierno militar con Patton al que se le exigió con la mayor disciplina llevar a efecto una política de desnazificación rigurosa, excluyendo a los nazis de puestos de responsabilidad, aunque tuvieran gran competencia profesional. 

En 1908, León Tolstoi, quizá el mayor escritor de su tiempo, invitado por el jefe de una remota tribu salvaje de las montañas del Cáucaso, habló durante horas ante la atenta audiencia sobre los grandes hombres de la Historia. Al final, el jefe se levantó y dijo: “No nos ha dicho Vd. ni una sílaba sobre el más grande general y el más grande gobernante del mundo… Su nombre era Lincoln y el país donde vivió se llama América y está tan lejos que si un joven se pusiera de viaje para ir allí, llegaría siendo un anciano. Háblenos de ese hombre”. La “globalización” no se ha inventado hoy. La globalización comercial, como todo, tiene su límite en la supervivencia.

Cuando Tolstoi terminó, como agradecimiento le regalaron un espléndido caballo árabe. Al día siguiente, al partir, le pidieron si podría conseguir un retrato de Lincoln. Tolstoi pidió a uno de ellos que le acompañase a casa de un amigo suyo en una ciudad no muy lejana ya que podría tener alguna fotografía. Por suerte, pudo conseguir una foto bastante grande de Lincoln y observó cómo la mano del hombre le temblaba al recogerla. La estuvo mirando en silencio durante varios minutos, como en oración, con los ojos llenos de lágrimas. 

“Estamos todavía demasiado cerca de su grandeza”, concluyó Tolstoi, “pero dentro de unos siglos, nuestra posteridad le encontrará considerablemente más grande que lo que vemos nosotros. Su genio es todavía demasiado fuerte y demasiado poderoso para el común entendimiento, lo mismo que el sol es demasiado caliente cuando su luz irradia directamente sobre nosotros”. 

Con 23 años, Lincoln se presentó por primera vez ante los electores en una carta pública: “Se dice que todo hombre tiene su ambición peculiar. Yo no tengo otra tan grande como la de ser verdaderamente estimado por el prójimo, haciéndome yo mismo digno de su estima”.

 (Adaptado  de varios libros. principalmente,. “Team of Rivals”. The Political Genius of Abraham Lincoln, Doris K. Goodwin, Simon & Schuster, 2005.( 916 págs.).



Actuación política sobre Causa y Efecto

« Ante la opción de hacer cambios o probar que no hay necesidad de ello, casi todo el mundo pone su esfuerzo en la prueba ».

(John K. Galbraith).

Sí, me doy cuenta de que tu ya sabes que es mejor resolver la causa que los efectos de una situación que se considera desfavorable. Bueno, pues casi nadie más lo hace…

Si un niño se pone muy pesado ( las niñas no suelen ser tan pelmas – perdón por la discriminación…) verás que los padres intentan que se calle,  quizá ofreciendo algún pequeño soborno para conseguir que deje de dar la tabarra. Si hay un incendio verás que se hace todo el esfuerzo para apagarlo y no se puede decir que se haga demasiado para evitar que el fuego se repita: Después de todo, lo quemado ya va a tardar unos años en volver a quemarse. 

Si hay una inundación, ojalá que no haya víctimas. Lo que toca es limpiar el barro y restablecer la normalidad, incluyendo ayudas a los afectados. Si alguien se pone “loco” ( palabra que ha entrado en el inglés) reivindicando su derecho a lo que nunca ha tenido, lo que se hace es intentar apaciguarlo, dándole lo que se pueda, aunque no sirva para resolver nada. 

Si hay una crisis financiera en la que miles de empresas tienen que cerrar, se intenta, con mayor o menor largueza, que los parados reciban algo para llevarse a la boca durante un tiempo y no se mueran de hambre aunque haya que alargar la prestación. 

Quizá el estado actual de la evolución humana tiene un fortísimo sesgo hacia la mitigación de los efectos y poca inclinación hacia la actuación sobre las causas de los problemas. Mira por ejemplo lo que se hace con la inmigración sin papeles. Quizá es que los efectos reclaman una acción urgente mientras que la acción sobre las causas puede ser más compleja y de resultado incierto o a largo plazo. No atender a las causas lleva consigo el riesgo de que vuelvan a reproducirse los incendios o las riadas, además de que puede que se equivoque uno en los efectos. Por ejemplo, el subsidio de paro sin más ayuda en lo económico pero destruye la autoestima del trabajador, no consigue recuperar su experiencia profesional y debilita la ética del trabajo

Tanto el PSOE como el PP no han realizado durante muchos años lo que un parado calificaría como el más mínimo esfuerzo para crear empleo. Es difícil afirmar cuáles son los distintos motivos de la derecha y de la izquierda tradicional para coincidir en la solución que proponen para el desempleo: paliar durante un tiempo sus efectos sobre la capacidad de supervivencia económica de las familias. 

Un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, antes de mirar a la izquierda o a la derecha, mira hacia adelante con acciones decididas y vigorosas para elevar la condición del pueblo en todos los campos. El pueblo no desea mayoritariamente que el Estado le tenga que ayudar en momentos de dificultad; prefiere poder ganarse la vida trabajando como lo hacen en los países más avanzados. 

Cuando la situación es muy grave, el pueblo pide que se intenten soluciones atrevidas y que si éstas no funcionan, se intenten otras. Ya vemos que el PSOE actual no quiere, no sabe o no se va a atrever ni a intentar ningún esfuerzo mayor que lo realizado por sus predecesores. Nada.



El comercio exterior de EEUU

El comercio exterior de EEUU.  Alemania: ¿Envidia por su buen hacer o efecto de una posición dominante?

Alemania está orientada a la exportación: El valor de las exportaciones supone un 50% del PIB. 

El superávit comercial de Alemania con sus socios de la UE es 2/3 de su superávit total mundial. Lo que obtiene de sus socios europeos, es decir, el exceso de sus ventas sobre sus compras, €159.300 millones (CNBC), es el doble de lo que obtiene en todo el resto del mundo. La UE es la zona del mundo donde el libre comercio está más garantizado para sus miembros.

En 2018, el superávit alemán con sus socios europeos aumentaba un 10%. La tendencia continuará pues con la gran crisis desaparecieron muchos de sus competidores.. 

La unión monetaria se presentó como un paso en la construcción europea. Un paso muy incompleto: El Banco Central Europeo independiente… sobretodo de los periféricos; el rechazo a los “bonos europeos”; la especulación con las “primas de riesgo” y el brusco corte del crédito fueron cambiando la realidad de Europa, en comparación con lo que el público creía que se podía esperar. Un paso previo pero no se sabe cuál o cuándo será el siguiente. En realidad, en la medida que los actores principales sigan consiguiendo sus objetivos comerciales, no tienen ningún incentivo material para ir a una mayor integración. 

En la época de Angela Merkel se ha establecido en la UE lo que algunos llaman un “nuevo orden europeo” según el cual es justo que “los que se esfuerzan más reciban más”. 

Se fue produciendo un funcionamiento de la unión monetaria poco compatible con las ambiciones de los países periféricos con poco poder político ni económico. Recordemos las previsiones optimistas del Presidente Rodriguez Zapatero antes de la crisis, por ejemplo.

Desde instituciones internacionales y ya desde el gobierno de Obama y en la propia Alemania, se viene pidiendo al gobierno alemán un freno a la política de máximo superávit comercial, comprar más a sus socios europeos, realizar inversiones directas, crear crecimiento y empleo en la UE donde hoy hay 17 millones de parados.

Hasta ahora, el gobierno alemán ha respondido negativamente, argumentando, entre otras cosas, la futilidad de ese esfuerzo. Por ejemplo, las exportaciones españolas a Alemania suponen menos de un 5% del PIB español. Aunque aumentasen considerablemente, su efecto sobre el crecimiento sería insuficiente. 

Hoy mismo, 31-08-2019, el Gobernador del Banco de España ha señalado la necesidad de que los países de la UE con una posición más favorable aumenten el gasto público para ayudar a evitar la crisis, con medidas fiscales a las que el BCE no tiene acceso, ante el agotamiento de las medidas monetarias. Los tipos de interés negativos y la curva invertida niegan a los bancos la oportunidad de ser más rentables lo que les resta operatividad. 

El aumento de la disparidad que da el tamaño, la riqueza de Alemania y la pobreza de otros países de la UE, lo que algunos perciben como “cada uno para sí”, no es lo ideal para la construcción europea. Están apareciendo nuevos líderes no muy dóciles que han prometido progreso a sus pueblos. Cuando Alemania ha propuesto repartir en Europa los cientos de miles de emigrantes que ha acogido, se ha encontrado con el “no” de esos países. 

El liderazgo interno de Angela Merkel no se beneficia de tener muy en contra pesos pesados como Trump ni Putin, ni tampoco parece que su principal apoyo (CSU, Baviera) esté tranquilo con una líder que les resta popularidad por la masiva admisión de inmigrantes y que puede atraer aranceles a sus exportaciones, por ejemplo BMW. Baviera fue un reino hasta 1918 y hoy es el Land más extenso, rico y prometedor de toda Europa.

Desde un punto de vista comercial, en EEUU el superávit alemán perjudica a las exportaciones americanas a los países cuyo alto desempleo y bajo crecimiento está trabado por la austeridad fiscal exigida por Alemania, mientras sus mercados están del todo abiertos al potencial económico alemán. No hay más que ver los anuncios en TV de productos de parafarmacia o de supermercados.

Alemania, con su predominio en las instituciones y determinación de las regulaciones europeas  se beneficiaría en la UE de una zona de libre comercio de donde consigue extraer 2/3 de su superávit comercial mundial y miles de puestos de trabajo. 

No sabemos lo que decidirá Trump, quizá le han pedido un poco más de tiempo. Además, debe ocuparse primero del comercio con China tanto por las cifras como por la proyección que tiene la dinámica actual. China y otros paises en desarrollo se beneficiaron de condiciones muy favorables para su comercio exterior sin mencionar el medio ambiente, con la enorme contaminación de sus grandes ciudades. Una vez que China parece querer rivalizar directamente con EEUU por la supremacía mundial antes que desarrollar su enorme espacio interior y elevar el bajo nivel de vida de su pueblo, el riesgo de que se produjera una reacción igualmente fuerte se está materializando.

En España, la extensa corrupción en los distintos niveles de gobierno, la falta de firmeza o visión de los gobiernos no permitieron ni siquiera advertir a la Unión Europea que una tasa de paro del 25% podría poner en peligro nuestra joven democracia y la integridad del territorio. 

Así que, no hay un Plan Marshall europeo, lo que tenemos es un aumento del turismo de Europa y eso mientras dure el terrorismo yihadista.



Piensa para estar joven

Dirigir el Pensamiento, joven, Ego, Content@, Agradecid@

El Pensamiento tiene como misión principal la supervivencia. Por eso no podemos quitárnoslo de encima: Tiene que estar activo todo el tiempo. Nos asusta, nos felicita o nos engaña, cumpliendo su misión. Aunque se equivoque, sigue ahí intentando dirigir nuestra vida aunque la verdad es que no controla casi nada: la respiración, la digestión, el inmunológico, los sentidos, el crecimiento, el amor…

El pensamiento inventa lo que sea para que le sigamos y sabe que se le pone más difícil cuanto más por encima estamos del nivel de supervivencia del hombre primitivo. El pensamiento quizá no haya inventado el Ego pero lo ha potenciado a nivel individual y colectivo.

Todos, desde niños nos vamos montando nuestra propia historia: Si fuiste a un colegio de curas o de monjas, si sacabas buenas notas o si eras listo para la vida, si se te da bien esto o lo otro, si eres católico o no católico, si te gusta esto o lo otro, si tu posición social o económica es ésta o la otra, si eres joven, adulto o superadulto, etc. Con eso, se crea tu Ego. 

El Ego rechaza la idea de que tu seas sólo una simple forma de vida dentro de una Unidad universal que es la Naturaleza. Te propone que eres un individuo independiente que tiene que estar siempre preparado para defenderse en un mundo peligroso. Esta predisposición hace que, a veces, nuestra conducta parezca algo hostil hacia los demás, lo cual  les obliga a protegerse y así al final todos vemos que efectivamente es verdad que el mundo es un medio hostil y peligroso. 

El Ego se basa en la Memoria que yo voy creando sobre el pasado sin importar que, como sabe cualquier juez, la Memoria nos engaña igual que el pensamiento pues su función es la misma: La supervivencia. Y sus limitaciones en la percepción de lo que pasa, las mismas.

El Ego te avisa cuando aquél te ha mirado mal, el otro está intentando quitarte a tu chica y tu mejor amiga conspira para medrar en la organización pisando tu cabeza. El Ego te dará muchos disgustos y estrés y te quitará paz y muchos amigos, lo cual no es muy saludable. 

Añadiendo capítulos a tu historia para seguir la construcción de tu Ego, vas tomando conciencia de lo mayor que eres. Ahora, imagínate que el Ego te pone años encima…

Identificarse con el pasado puede ser nocivo, sobre todo si opinas que has tenido mala suerte o que eres un desastre. Te quita la libertad de creer en lo que puedes hacer hoy. Ahora, si esa conciencia de tu pasado, de “los años que llevas encima”, se transmite a la pequeña inteligencia y memoria de cada célula, corres el riesgo de que se vuelva más “vieja y pesada” de lo que podría ser.

Todos los órganos, los tejidos, las células cambian del todo muchas veces en la vida. No hay ni un sólo átomo en nuestro cuerpo que hubiera estado ahí hace 10 años.

Quizá debido a los avances tecnológicos en Asia, la Ciencia occidental es más consciente de que si tienes que validar el por qué de las cosas antes de utilizarlas, te estás limitando mucho. Así, antes, un científico occidental no podía aceptar que, por poner un ejemplo absurdo, si eres carpintero, mayor de 40 tacos y practicas natación, eres propenso a neumonías. Para un asiático, el no entender por qué no representa ningún problema, siempre que sea algo comprobado. No sé por qué la mar salada, la atmósfera, la electricidad o la gravedad, aunque sí sé que funcionan. 

Pocas veces veo la muerte en la Naturaleza. Lo que veo es la transformación de una forma de vida que ya no es muy viable en otras que lo son más, aunque sean formas elementales que dan soporte a otras más complejas. Y es muy rápido. 

A lo que voy es a que es posible que si crees que ya eres viej@, pues pasas de los 30 ó los 40, o que tu vida es muy dura o triste, la Naturaleza no discuta tus razones: empieza al instante el proceso de transformación. Tu sistema inmunológico no estará a tope, las nuevas células no serán tan robustas como las precedentes y probablemente te harás viejo antes de tiempo.

Puede que aceptar el Presente, intentar estar content@ y agradecid@ desde ahí ir haciendo tu vida, te libre de algún que otro resfriado y de algún que otro enemigo.

Tu, siempre a Flote. Feliz, Pensamiento, Naturaleza, Esfuerzo y Exito

Ser feliz es tu estado ideal, lo natural

Cuando eres feliz es cuando tu cuerpo y tu alma están a su mejor nivel. Cuando crees que la vida no está siendo feliz para ti, envías a la Naturaleza un mensaje: “Esta forma de vida que soy yo, no vale la pena”. La Naturaleza está siempre en transformación de una forma de vida a otra. En ese mismo momento, la Naturaleza entiende que envías un mensaje claro y empieza el proceso de transición a otras formas de vida más viables. Tu envejeces, enfermas, te lesionas o algo te empieza a fallar e incluso mueres. Por eso, si sabes lo que te conviene, intentarás ser feliz en todo momento, estar contento o aceptar casi cualquier situación.

Tú en la Naturaleza. 

Tú y tus semejantes formamos parte de la Naturaleza. No somos independientes ni superiores a ella sino sólo una parte inseparable de ella. Lo que ocurre en cualquiera de sus partes tiene un efecto sobre el todo. Lo que hacemos, tiene un efecto sobre nosotros mismos también.Tu no eres un individuo aislado ni rodeado de enemigos, en un medio natural muy duro y donde es difícil sobrevivir. La Naturaleza ofrece abundancia. A pesar de las dificultades de millones de personas en el mundo, la población ha seguido creciendo de forma exponencial y aún quedan muchas zonas susceptibles de cultivo.

Tu capacidad de pensar.

Todo en tu ser es importante. La capacidad de pensar también pero tu eres mucho más. No te identifiques con tu mente pensante por completo: “Pienso, luego existo” o “Yo soy mi pensamiento con un cuerpo imperfecto añadido”. 

No te sorprendas si te digo: “No tomes tus pensamientos demasiado en serio”.

Quizá creas que “la duda metódica” es la base del avance del ser humano. En realidad, la duda es la peor situación en la que puedes encontrarte. Es mejor equivocarse y rectificar que permanecer en duda. Nada bueno se construye con la duda.

Nuestra capacidad de pensar es formidable pero los abusos conducen a errores graves. ¿Controlas tu pensamiento o tu pensamiento trata de controlar tu vida?

Y por otra parte, más que  razonar, tenemos la capacidad de racionalizar.  

Lo cierto es que, según cuentan  inventores y científicos, como Einstein, la creación, los descubrimientos nunca son el resultado de largas horas de trabajo y de pensamiento. Por el contrario, vienen de tu interior, “como si alguien te hubiera dado la idea” o por casualidad. La Lógica nos servirá luego para explicarlos o perfeccionarlos pero no para crear ni inventar nada.

Teoría y Realidad

Desde que el mundo es mundo, hemos ido desarrollando teorías y nuevos conceptos y todos han sido calificados como válidos aunque al mismo tiempo admitimos que la Realidad nunca puede encasillarse en conceptos o categorías. Como mucho, sirven para explicar algunos aspectos de la realidad. La cuestión, sin embargo, es si estos planteamientos te sirven a ti para ser feliz, para tener una vida llena de éxito.

Todas las teorías, teóricamente, pretenden explicar la realidad pero muchas no sirven para hacer que la vida sea feliz. Todas las teorías van caducando al aparecer otras nuevas, mejores o peores.

Una Teoría tiene mayor valor si, incluso cuando te equivocas al seguirla para tomar decisiones o interpretar una situación, no te perjudica. 

El esfuerzo y el Éxito

Quizá creas que nada se consigue sin esfuerzo y que es preciso tener unos planes muy concretos, unas metas muy claras, unos tiempos muy marcados y una dedicación sin límites para conseguir el triunfo. Sin embargo, esta regla falla: millones de personas se esfuerzan mucho toda la vida y no consiguen el éxito deseado o ello no les hace felices, mientras otros lo tienen todo con facilidad. Una mosca intenta una y otra vez atravesar el cristal, cuando al lado tiene una ventana abierta por donde sale otra.

Pues bien, sea lo que sea lo que tu crees, ésa será tu realidad. La Psicología admite que nuestra actitud, nuestro estado de ánimo elige, percibe e interpreta los aspectos de la realidad que son conformes. Nuestras acciones y decisiones tienen su origen en “nuestra” realidad.

No te preocupes

Los que no saben superar la preocupación, mueren jóvenes.   Carrier nos enseñó cómo superar las preocupaciones: 1. Analiza la situación fríamente, sin miedo  y determina que es lo peor que te puede pasar. 2 Acepta lo peor si es necesario y sus consecuencias. Esto te permite recuperar la calma,  3. A partir de ahí, estudia cómo puedes mejorar la situación por encima de lo peor.

La ansiedad o la preocupación destruye tu capacidad de concentración y de decisión. Con la aceptación de lo peor, la mejoría es tan grande que puedes concentrarte de nuevo y decidir con pleno uso de tus facultades.

Del mismo modo que no tienes que preocuparte para que te crezca el pelo, no tienes que preocuparte acerca de las palabras y acciones de otros. Las cosas pasan y se pueden observar pero no es preciso formarse un juicio sobre ellas. Sólo tu puedes darles entrada en tu mundo y es importante creer que todo es perfecto en él. 

Audentes Fortuna Iuvat

Desde antiguo se cree que la suerte ayuda a los audaces. La táctica del hecho consumado es muy efectiva. Si quieres encontrarte en una situación, mentalízate y actúa como si ya lo hubieras conseguido.

La única señal a la que tienes que prestar atención especial es el estado de tu confort interior a la hora de tomar decisiones. Cuanto mayor sea tu distanciamiento entre tu vida y tu deseo de conseguir algo, menos obstáculos vas a encontrar en el camino.

Avanza con Confianza

Como regla general, un acontecimiento indeseado es aquel que no cabe en el guión de vida creado por nosotros. Y al contrario, aceptamos como acierto sólo lo que corresponda a nuestras esperanzas. Ocurre que un hombre se amargue por no llegar a coger el avión que está destinado a caer. Y viceversa, deja escapar la única posibilidad por el simple hecho de que no la tenía planeada. Así que la equivocación está en juzgar como buena o mala una situación en lugar de aceptarla y seguir adelante. 

Cuanto peor piensa uno sobre el mundo que le rodea, peor se torna el mundo para él. Cuanto más atención pone uno en los fracasos, con más frecuencia le vienen otros. Es saludable creer que todo lo que te ocurre es para tu más alto bien aunque ahora no puedas entenderlo. «Según es la voz es el eco.»

Vete directo a lo más fácil, siempre a favor del viento y la corriente

En cada problema está la clave de su solución, la primera clave es moverse por el camino de menor resistencia. La gente, a veces, busca soluciones difíciles, porque considera los problemas como obstáculos y los obstáculos, como es sabido, hay que superarlos con mucho esfuerzo. Es un error. Recuerda “La navaja de Okham”: Debes cultivar la costumbre de escoger la solución más sencilla para cada problema que surja.

El triunfo de hoy es como ganar una Liga, algo pasajero. Tienes que poner toda tu concentración en buscar siempre razones para estar content@ y agradecid@ en la vida. Aquello en lo que pones tu atención, se hace mejor y más grande, incluyendo los éxitos.

Esfuerzo, Éxito, Woody Allen, Disfrutar el momento.

¿Que cómo me siento? ¡He descubierto que cuando yo era muy niño, mis padres no me dijeron la verdad sobre algo importante!

No, no soy adoptado… Es sobre la vida. Y ese mensaje  lo confirmaron personas con la mayor autoridad y confianza cuando yo era más impresionable. ¡Lo peor es que yo también lo transmití a mis hijas! El mensaje es que la vida es muy dura, hay que triunfar y para eso se necesita mucho esfuerzo. ¡Hay que aplicarse!

Es inútil saber que muchas personas ponen todo su esfuerzo y no han triunfado en absoluto mientras que otros triunfan sin esfuerzo aparente; es inútil saber que la mayoría de la gente que ha “triunfado”, no parece muy contenta; es inútil saber que la necesidad o el miedo a no llegar no es mejor punto de partida en la vida que la seguridad o la confianza interior; es inútil conocer que lo que más éxito tiene es el éxito mismo, con o sin esfuerzo: 

!Los niños de todo el mundo civilizado, capitalista o comunista, siguen recibiendo el mismo mensaje!

¿Cómo te explicas este mensaje falso y la forma tan eficaz de transmitirlo? 

Puede que sea un mensaje de la especie:  La supervivencia de la especie (no del individuo) es lo importante. Quizá, sin este mensaje, el desorden social nos llevaría al desastre….

Somos más de 7.000 millones sobre el planeta y parece que lo único que puede parar a nuestra especie somos nosotros mismos o la propia Naturaleza. Así que, un respeto.

Ahora ya sabes que la búsqueda de la felicidad depende sólo de ti. ¿Qué se sabe sobre el esfuerzo?

En los 1960’s, un meteorólogo introdujo los datos en su modelo de predicción del tiempo e imprimió los resultados. Quiso hacer una nueva simulación tomando como situación inicial sólo una parte de los datos impresos. Esperaba que el sistema podría regenerar entera la primera simulación y luego seguiría adelante. Pero, en vez de eso, se llevó la sorpresa de su vida al ver que la previsión resultante del tiempo tenía una evolución completamente distinta.

La causa fue que el ordenador utilizaba y tenía en su memoria datos con seis decimales mientras que en el listado impreso sólo aparecían tres. Es lo que se llamó el “efecto mariposa”: el tenue movimiento de sus alas podría tener un gran efecto en la evolución del tiempo meteorológico. Hoy, la Ciencia admite que un pequeño cambio puede desencadenar resultados fuera de toda proporción.

Hay veces que con pequeñas alteraciones que cuestan poco esfuerzo, se producen resultados asombrosos en la vida. En cambio, muchas veces, cuanto más te esfuerzas o te empeñas en sacar adelante un proyecto, más difícil resulta que lo puedas llevar a cabo o conseguir que te lo aprueben o incluso que la chica, por fin, te diga que sí. Es como si tu mismo crearas una fuerza igual y contraria a la intensidad de tu ansia por un resultado concreto, mientras que si disfrutas de lo que haces y no te preocupa tanto el resultado, esa resistencia disminuye.

Nuestro pensamiento es una magnífica herramienta para nuestra supervivencia pero, para protegernos, nos engaña y paraliza al decirnos que lo que parece muy difícil va a necesitar un esfuerzo titánico para conseguirlo. 

Lo que te cambia la vida, como señaló Woody Allen, en el 80% de los casos, es ponerse.

Acción decidida, vigorosa y concreta contra el paro.

La apertura de nuestra economía a la Unión Europea (UE) y al resto del mundo debería ser un incentivo muy potente para decirnos las verdades y plantearnos cómo conviene organizarnos mejor como sociedad para sobrevivir en un mundo cada vez más competitivo donde se puede esperar que los países ricos intenten por todos los medios a su alcance mantener su nivel de vida aunque sea a costa de sus vecinos y que los países emergentes aprovechen su impulso para avanzar más ante la gran resistencia a las reformas que encuentran los gobiernos europeos, entre otros. 

Hemos perdido miles de empresas, hay varios millones de parados, muchos empleos son de bajo valor añadido y muchos salarios son hoy mucho más bajos. Los hijos se emancipan después de los treinta años, bien es verdad que su esperanza de vida rondará los 100 años pero lo suyo es que empiecen a vivir independientemente a los veinte.

El Gobierno del PSOE ha presentado un proyecto de Presupuesto 2019 que no se propone directamente reducir el paro de su nivel actual de más del 15%. Como veremos, con la subida del 22% del salario mínimo interprofesional el desempleo aumentará bastante y cerrarán más empresas.

Para España, en 2019, la plena apertura de nuestro mercado interior a empresas muy potentes que pueden gastar millones en publicidad en TV para eliminar a sus competidores españoles, la pérdida de la gestión de la política monetaria y las limitaciones a la política fiscal que impone la Zona Euro en la Unión Europea completan a grandes rasgos el problema.

Vamos a ver algunas medidas con la esperanza de que sirvan como invitación a otras muchas ideas y propuestas para reducir el desempleo y promover el progreso económico, sin el cual no hay ninguna clase de progreso, excepto en la meditación y espiritualidad, lo que tampoco está de más. No se trata de organizar una “subasta de ideas” puesto que aquí no vendemos nada de esto por dinero aunque sí es verdad que nos jugamos nuestro futuro a medio plazo y el de nuestros hijos.



INDICE – CONTENIDO

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Prólogo VII

Introducción IX

CAPÍTULOS:

1 El Momento de aplicar las medidas políticas

2 El Banco Central Europeo (BCE) mantiene unos tipos de interés muy bajos desde hace unos años y la Economía no arranca                                                            

3 La intervención en la crisis del 29, un precedente de envergadura comparable

4 Medidas fiscales                                                             

5 Creación Directa de Empleo 

6 Obras Públicas 

7 Eficiencia energética 

8 Fomento de la Empresa

9 El papel de los Bancos 

10 Medidas Políticas 

11 Digitalización

12 Natalidad 

13 Mayores 

14 Productividad  

15 Reducción del Costo de la Vida  

16 Defensa

17 Pensiones de la Seguridad Social: Tres Soluciones imposibles 

18 Vida en el medio rural

19 La Política Agraria es demasiado importante ( inspirado en publicaciones de la UE, The FRB (Fed), The Brookings Institution y The Heritage Foundation).                                              

20 Protección de la Industria y Promoción de la Tecnología. Contra el desmantelamiento 

21 Programa Renovación parque Vehículos a motor

22 Fomento de la Cultura y el Deporte. La Enseñanza



Capítulo III: La intervención en la crisis del 29, un precedente de envergadura comparable: Paro, Subempleo, Precariedad, Temporalidad, Desindustrialización, Desesperación, Defensa de las Libertades Democráticas. New Deal. Roosevelt.

Estudiando el precedente de la crisis de 1929, en muchos países el gobierno democrático quedó seriamente amenazado por un nivel de desempleo y miseria insoportable o sucumbió bajo sistemas totalitarios.

El gobierno federal de EEUU participaba entonces en el PIB en una proporción del 3% nada más, el funcionamiento del mercado, aunque imperfecto pero con una mínima intervención del poder político proporcionaba trabajo a todo el que quería trabajar y casi todos querían. El Presidente Hoover, unos de los talentos económicos más respetados era partidario de dejar actuar al mercado. 

El nuevo gobierno de Franklin D. Roosevelt (FDR) recibió también invitaciones o sugerencias para empezar a actuar con poderes especiales  aunque decidió aceptar el desafío de adoptar las medidas de acuerdo con el Congreso. Como Lincoln, pensaba que el test supremo de la democracia es su capacidad de hacer posible que cada persona pueda desarrollar su proyecto de vida en condiciones de igualdad sin tener que soportar cargas sobre sus hombros. 

FDR empezó a aplicar en los primeros cien días ciertas medidas que en gran medida el gobierno de Hoover ya había propuesto pero con muy bajo nivel de recursos y de compromiso. En 1933 se emprendieron programas para la creación de empleo y, ante la falta de resultados, desde 1935 a una escala sin precedentes. Los sindicatos habían dicho: « Queremos trabajo, no subsidios». Fueron medidas audaces para luchar y ganar “una guerra no ya sólo contra la miseria y la desesperanza sino para defender el sistema de libertades democráticas”. 

A título de ejemplo, el 15-3-1933: FDR presentó al Congreso una Ley (Economy Act ) para “reducir la paga de todos los que trabajan  para el Gobierno y Fuerzas Armadas en un 15%”. El Gasto de los Ministerios se cortó en un 25%. El ahorro de $1.000 millones de entonces fue para financiar el New Deal.

En materia de creación de empleo, se desarrolló un  extenso programa de obras públicas en proyectos tanto de grandes infraestructuras como de pequeñas y se creó un buen número de agencias del gobierno federal. Estas iniciativas sufrieron las demandas judiciales de algunos estados y de los que pensaban que la Constitución no otorgaba tales poderes al Presidente si bien, en gran medida, prevaleció el criterio de que lo que no está prohibido por la Constitución puede ser objeto de la iniciativa presidencial. 

La creación del Cuerpo Civil de Conservación de la Naturaleza, por ejemplo, fue calificada por la oposición como propia de un gobierno fascista.  El Civilian Conservation Corps (CCC) empleó a casi 2,75 millones de personas, al principio sólo jóvenes sin trabajo, para mejorar la tierra y bosques propiedad del gobierno mediante su irrigación, enriquecimiento del suelo, control de plagas, plantación de árboles, prevención de incendios, incluyendo pequeños embalses en puntos adecuados y otros varios trabajos de conservación. Los jóvenes ganaban $1 al día y tenían que enviar una parte a sus familias.

También se promulgó la legislación bancaria que ha estado vigente hasta hace pocos años, separando los bancos comerciales de los bancos de inversión. Las medidas de intervención y desarrollo agrario, frenando el éxodo de miles de familias que huían de la miseria y tratando de proteger el nivel de vida de los agricultores se han convertido en parte del paisaje aunque hoy en día, los hogares rurales en EEUU disfrutan de unos ingresos medios más altos que la media nacional de las familias. 

Esta es precisamente la crítica que hacen los Neoliberales. Una vez que los programas se instalan, se establece como costumbre la  intervención del gobierno en la Economía, decidiendo quién va a ser más rico o menos. Entonces ocurre que los políticos, junto con los técnicos que gestionan los programas, junto con los beneficiarios directos se atrincheran y se hacen fuertes aunque hace tiempo que hayan dejado de ser ni siquiera útiles. El público en general no tiene la misma capacidad de movilización pues su contribución a tal o cual programa es una cantidad pequeña e invisible que va dentro de lo que paga por impuestos.

Tipos de interés muy bajos, política monetaria expansiva y la Economía no arranca. ¿Paro estructural o impotencia?

Países como España, con una gran reserva de recursos humanos inactivos y un nivel de desarrollo que no es el más alto del mundo podría aspirar hoy a tasas anuales de crecimiento económico muy superiores a las actuales. La comparación con economías muy desarrolladas que aspiran cada año a un crecimiento pequeño pero sostenido, es como comparar un Mercedes con un Biscuter.

Si aquí se plantea la pregunta de si es mejor el liberalismo económico, el laissez faire, o si es preferible la intervención del gobierno en la Economía, la respuesta más corta es que el funcionamiento del mercado es mucho más efectivo para la utilización de los recursos y va a alcanzar un mayor progreso que la economía controlada por el poder político. Adam Smith ya pronosticó que el nivel de riqueza de Francia o de España con todo el oro y la plata de América no alcanzaría la prosperidad de Inglaterra a causa del mayor nivel de igualdad que había en ésta última.

Ahora bien, cuando una economía se encuentra bastante intervenida desde hace muchos años y no arranca a pesar de haber sufrido un saneamiento a fondo como en nuestro caso o en general cuando existen imperfecciones en el funcionamiento del mercado, entonces es una opción esperar a que a medio plazo el mercado actúe o intervenir para reducir el desempleo y el sufrimiento y frustración de millones de nuestros compatriotas que no pueden ganarse aquí la vida trabajando.
Una política monetaria expansiva que mantenga los tipos de interés muy bajos es efectiva cuando se pone en práctica con la mayor prontitud en caso de recesión o crisis económica. Esta fue la solución aplicada por la Reserva Federal de Estados Unidos cuyo impulso ha servido eficazmente para que la economía americana haya crecido fuertemente, haya reducido el paro a niveles de hace cincuenta años sin que haya subido el costo de la vida y sin que el valor del dólar haya caído como pronosticaban los partidarios de una política monetaria muy restrictiva como la que se aplicó en la Eurozona.

Una vez que la crisis ha tenido tantos años para profundizar, fue bienvenido el cambio de política monetaria del BCE que ahora mantiene los tipos de interés a ras de cero desde hace años. Ahora bien, vemos que los tipos de interés tan bajos reducen el costo de la deuda pero no son eficaces para reavivar la economía privada en los países donde la destrucción de empresas y empleos ha sido mayor.

El Banco de España observa que el volumen del crédito mantiene un ritmo de recuperación bastante más lento que en recesiones anteriores. Los bancos han visto bajar la calificación de riesgo de sus clientes de año en año a causa de la crisis y han de ser prudentes en sus préstamos mientras que empresas y particulares han reducido su demanda de crédito por falta de perspectivas o de su propia capacidad de endeudamiento aunque los tipos de interés sean tan bajos. Por otra parte, con tipos de interés tan bajos la rentabilidad de los bancos se mantiene demasiado baja para permitirles grandes alegrías tanto más cuando mantienen en su balance un volumen de créditos dudosos que lastran su rentabilidad y su potencial de crecimiento.

El acceso al crédito o al capital a través del mercado financiero para nuevos proyectos empresariales no se beneficia de una crisis económica tan larga donde todo tiende a replegarse esperando tiempos mejores.

Las iniciativas de los gobiernos de España en esta década no han dado respuesta a las necesidades del pueblo que quiere trabajar, mantener su nivel de vida y no acepta volver a la situación económica anterior a 1959, casi sin industria, sólo que hoy con perspectivas menos esperanzadoras.
Algunos hablan ya de “paro estructural” del 10% o incluso 15%. Parecen resignarse a la pobreza y el atraso que se ciernen sobre España, sin pensar que las pensiones, la educación, la sanidad pública y los otros pilares del Estado están amenazados por la falta de remedios contra la crisis desde hace tanto tiempo que algunos ya no ven solución.

Gobierno tras gobierno de España parece indiferente o impotente para escuchar las necesidades del pueblo, ofreciéndole estadísticas edulcoradas y distracciones que no convencen al público, en lugar de la acción decidida y vigorosa que el pueblo demanda. ¿Dónde está escrito que nuestros hijos tengan que vivir peor que nosotros?

Las medidas propuestas por el Gobierno Sánchez no van precisamente a reducir el paro y la situación exterior tampoco. Se habla de desaceleración en todo el mundo. El bloqueo de EEUU a Irán que priva a las empresas europeas de un mercado de 300 mil millones no ha llegado a su máximo posible y el precio del petróleo se mantiene asequible. Italia parece que va a seguir en el Euro pero con un presupuesto de gastos en el que solamente les podemos desear buena suerte pues estamos en el mismo barco. Las exigencias de EEUU para reducir su deficit comercial con Alemania y China también aumentarán la presión sobre las empresas extranjeras para vender más en España (y allí donde les dejen).

Necesitamos muchas ideas e iniciativas para promover la industria y el empleo en España. Son programas de nivel nacional que tendrán que superar toda clase de obstáculos competenciales y financieros, pero que dan “una satisfacción incomparable” (Franklin D. Roosevelt).
Si no hacemos lo suficiente, el paro y el atraso no van a caber debajo de la alfombra y se van a plantear con toda su crudeza.